16/07/2017

Talleres de Constelaciones Familiares

Los trabajos grupales enriquecen muchísimo la experiencia. Cada miembro o participante es un diamante que aporta su riqueza a través de sus recursos internos. Y digo riqueza porque la experiencia es totalmente vivencial, y esto hace que el resultado de estos talleres se multiplique.

Cada persona que asiste a estos grupos, lleva sus propias vivencias, las cuales tienen característícas en mayor o menor medida similares a las que el resto de participantes ha vivido en algún momento de su vida; nos hace sentirnos identificados. Y esto es muy favorable en la dinámica del grupo ya que se crea un ambiente de empatización y contención brutal.

La herramienta que utilizo yo en mis talleres son las constelaciones familiares. A continuación te explico cómo funciona y qué te puede aportar.

El Método. ¿Cómo se trabaja/constela en grupo?

El método de Constelaciones Familiares, es el Método de la Reconciliación, donde no hay ni buenos ni malos, tan solo personas unidas por unos lazos profundos de amor.

En un taller de Constelaciones Familiares, trabajan todos los asistentes en él. Este trabajo se puede hacer de tres maneras diferentes:

  1. Como Cliente: exponiendo un asunto que le preocupe o que quiera solucionar. La constelación se centra en las dinámicas de su Sistema Familiar.

  2. Como Representante: poniéndose al servicio del cliente representando a algún miembro de su familia. Diríamos que pasa a ser un actor o actriz de un obra de teatro que muestra la vida del cliente, donde no se necesita ningún conocimiento previo de arte y escenificación. Simplemente el representante se deja llevar por el momento.

  3. Como Participante: observando y ayudando a contener aquello que va ocurriendo durante el trascurso de la constelación, normalmente sentado en una silla, rodeando el espacio donde sucede la constelación. Desde esa posición la persona puede reconocer emociones y reacciones como propias. Y es ahí donde la persona toma conciencia y se llena de riqueza.

¿Qué estructura sigue una constelación familiar grupal?

1.-La persona que hace su Constelación (cliente), tras exponer el asunto que le preocupa, elige personas, entre los participantes al taller, para hacer de representantes de aquellos componentes que integran su familia actual o de origen, incluyendo uno para sí mismo.

2.- Los configura, es decir, los coloca en el espacio relacionándolos unos con otros, en posición estática. A continuación, el cliente vuelve a su silla al lado del terapeuta. Entonces los representantes pueden empezar a moverse o actuar de acuerdo a lo que perciban y/o sientan corporal y/o emocionalmente mientras están en el papel. En la mayoría de casos, no se conocen los asistentes entre sí. Y lo más sorprendente es que sienten lo que realmente el sistema familiar del cliente está viviendo.

3.- A partir de ahí el constelador (terapeuta) acompaña al cliente en el desarrollo de la constelación, orientándose a través de lo que expresan verbal, corporal y emocionalmente los representantes, ayudándose con frases sanadoras y/o con movimientos corporales, buscando una imagen de solución. El cliente toma conciencia de lo que está observando, reconoce en esa escenificación su historia familiar y su vida; conecta con cada miembro de su sistema familiar y comprende lo que pasó o está pasando, y qué tiene que ver con su desdicha o conflicto emocional.

 4.- Se suele terminar incluyendo al cliente pidiéndole que ocupe su lugar para que participe de esa nueva imagen sanadora y se empodere de la armonía que se crea en ese momento.

 

Beneficios para todos: cliente, representantes y observadores.

La persona que asiste a un taller, tanto si constela como si no, se lleva consigo una imagen clara e iluminada de su sistema y de dónde se encuentra él/la. A partir de aquí, dejamos pasar el tiempo, evitando pensar en lo que hemos visto, vivido y experimentado en el taller. Los resultados posteriores tienen un poderoso y sorprendente efecto de sanación, transformando las creencias y la salud, liberando el alma de la persona y proporcionando paz interior.

No es un taller de reparación sino un método para dar luz a nuestros entresijos y conflictos emocionales.

En mi experiencia, hace muchos años sané una parte de mi, muy profunda y arraigada que no me dejaba caminar en libertad en mi vida, a través de la constelación de otra persona. En ese caso, yo hice de representante de esa clienta. Esto es sólo un ejemplo del poder de estos talleres.

¿Cuándo puedo asistir a estos talleres grupales?

Los talleres grupales los cuales dirijo se realizan una vez cada mes o cada dos meses. Son talleres cuya duración oscila entre 4 horas (supone una mañana o tarde entera) e incluso a veces 7 horas (un día completo).